sábado, 20 de mayo de 2017

Acostumbrada al maltrato psicológico y al desprecio me enamore del primero que me trato un poquito bien.
Me ilusioné con una persona que no tengo ni una mínima oportunidad. Vive de fiesta en fiesta, la fama subida a la cabeza... pero no podía creer la caricia al alma que me regalo. Me sacó una sonrisa mientras un huracán se llevaba mi vida. Me enamoré de se momento. Me subió el autoestima... cómo una persona así, con la vida tan hecha, pudiendo tener a cualquiera se pudo fijar en mi?.
Pero no es para siempre. Fui solo una más. Solo fue un momento, un regalo que no se va a volver a repetir... así que ahora a tratar de entenderlo y sacarmelo de la cabeza.