viernes, 21 de abril de 2017

Estas en todas partes. En una camiseta, en un reloj, en un llavero, en un antojo de licuado, en una cucharita, en un bajón, en un rincón de la casa.
Te extraña, te piensa, te ama.
El dolor por los errores cometidos se acerca y lo atormentan. Vos, no salís de su cabeza. La necesidad de hablarte, de saber como estas, de volver a besarte, a hacerte el amor, a abrazarte renace más fuerte que nunca. Sos su vida, su alegría. La lucha con las ganas de hablarte la pierde... y cae de nuevo a tus pies.