domingo, 8 de mayo de 2016

Se me derrumbo la vida en cuestión de un día.
Me encontré completamente sola, sin trabajo, sin amor, sin familia, sin amigos.
Se me cruzaron mil maneras de suicidarme... y me faltó la valentía para llevarlas acabo.
Pero quería estar muerta, quería morirme de alguna manera, necesitaba irme a dormir y no volver a despertar más.

Y no me perdono por haber mentido, no me perdono por tener el carácter que tengo, no me perdono por mi falta de bondad y positivismo en la vida.
No me perdono por haber querido tanto.