lunes, 4 de enero de 2016

A veces estoy bien, a veces me caigo a pedazos. Me es inevitable pensar en que no vamos a hablar más, me mata de angustia pensar en cuántas cosas nos quedaron por hacer, me mata pensar que va a haber un desfile de chicas en su vida y que encima existe la posibilidad de que quiera a otra persona y se enamore y que haga todas las cosas que no se animo conmigo.
Y después de tanto dolor me conformo con el pensamiento de que la vida nos va a volver a cruzar y que quizá podamos hacer todo lo que no pudimos... pero falta tanto...