domingo, 1 de junio de 2014

Me sumerjo y aguanto la respiración. Me tapo la nariz, y cierro los ojos, y cuando no doy más grito que te necesito. Salgo y lloro, y me pregunto diez mil veces ¨porqué?¨. Me hacías tan bien, necesito sentirme viva de nuevo. Y ahí voy, buscando amor por todos lados pero sin dejar de pensarte. Y si me dieran la posibilidad de morirme, no lo pensaría ni un segundo. Porque estoy viviendo muerta. Estoy respirando sin necesitarlo. Porque el dolor no para de llorar, y la angustia se ríe de mi. Esta destruyendo esas pocas esperanzas que dan vuelta por acá. Y yo sigo, no sé cómo, pero sigo. De pie, un poco encorvada y sin sonrisa. Todos miran con pena y yo ya no se que excusa inventar. Estoy esquivando todo, encerrada sin querer a nadie. Resignada a vos. Porque nada es igual. Y el cansancio no se va más.