jueves, 1 de mayo de 2014

Me doy cuenta que estoy loca cuando se me desploma el alma. Soy capaz de cualquier cosa... de matar, de morir. Vivir con un corazón dependiente de que este cuidado por alguien más puede llegar a ser un desastre. El mio es triste, necesita de ese alguien más para estar feliz o por lo menos en calma. Cuando se desilusiona se viene el mundo abajo, siento ese huracán acercándose a mi tratando de arrasar con todo, trayendo la oscuridad,  tratando de que el apetito se vuelva a ir y la canilla de mis ojos comience a funcionar. Yo ruego para que no se me desmorone todo, rezo una y otra vez...