viernes, 29 de noviembre de 2013

Me lo nombras y mi sonrisa florece de oreja a oreja, mi corazón comienza a latir a mil, las mariposas emprenden sus alas y hacen cosquillas en mi estomago. Día a día, hora a hora, minuto a minuto, segundo a segundo... me siento más enamorada. Es de ese amor que de día te ilumina, y el sol te pica en la piel y de noche es de esas tormentas que relampaguea amor explotando en un trueno audible llegando al granizo, hielo y electroshocks.