viernes, 29 de noviembre de 2013

Déjenlo descansar en paz si no es, no lo hagas llorar. 
Déjalo ir, déjalo ser.  Déjalo amar sin llorar. 
Pobrecito, ya sangró mil horas sin parar, ya se atormento en mil noches de oscuridad.
No dejes que caiga de nuevo, sostenlo en lo alto sonriendo.
Haciendolo feliz, lagrimeando de felicidad.