domingo, 20 de octubre de 2013

No fue capricho, no fue mi culpa. La actitud mezclada de interés y desinterés capto la atención. Las ganas de que alguien se la juegue hasta ganar este corazón están recorriendo mis pensamientos. No quiero dejarlo ir, quiero que me demuestre algo que vaya más allá. Quiero que viva esas cuatro noches conmigo y no en soledad. Quiero enamorarlo  y demostrar que esto puede funcionar. Va a volver.