domingo, 22 de septiembre de 2013

Esta historia recién empieza, nos queda una eternidad para seguir amándonos. Te detienes aquí enfrente mío y me miras fijo y yo te sonrió. Me pierdo en esos ojos que me piden a gritos que le de amor y allí voy locamente enamorada a entregarle todo de mi, a decirle que jamás lo dejaré ir. Y no puedo esperar a vivir desesperadamente con él. Ámame, agárrame fuerte y nunca me dejes escapar.