jueves, 11 de julio de 2013

Me llamaron cobarde por suicidarme, por no enfrentar la vida tal como es. 
Me juzgaron sin saber, me acusaron y no tenían ni idea del por qué de mi huida.
Pero yo me llamaría valiente. No cualquiera logra pegarse un tiro en el centro del corazón por decisión propia. Soy valiente, tuve agallas y no me arrepentí. Me animé a ir al otro lado, a encontrar esa paz que no tenía. No entiendo qué tiene de lindo la vida habiendo tantos pobres, tantos sufriendo, tanto estrés, tanto trabajo... Leí por algún lado que todos esperamos toda la semana para que llegue el viernes, todo el año para las vacaciones y toda la vida para ser feliz... y a ustedes les parece sacrificarse tanto para obtener solo un segundo de felicidad?.