miércoles, 19 de septiembre de 2012


No me gustan para nada los cambios,
No me gustan los finales, ni decir adiós, menos que menos a ellos, amigos, compañeros de toda una vida, personas que jamas voy a poder olvidar. Son hermanos, casi de la misma sangre, todos aportaron para crecer y para aprender... caminamos juntos esta etapa, paso a paso agarrados de la mano. Me hicieron reir, me hicieron llorar pero sobretodo me dieron la mano para levantarme hasta en las caídas mas grosas que tuve hasta ahora. No quiero dejarlos ir, me aferre mucho a ustedes, me encariñe demasiado aunque hubo momentos que tenia ganas de matarlos, pero sin ustedes seria el triple de complicado. 
Es difícil decir adiós, es difícil no verles la cara todos los santos días, ir día a día remandola juntos. Solo les puedo agradecer, todo lo malo y todo lo bueno, todo lo que aportaron a mi vida, todo lo que me ayudaron, todo lo que aprendí fue gracias a ustedes. Los amo con todo lo que soy, estoy segurisima que los voy  a ver muchas veces más. Son parte de mi vida, son casi mi vida entera y mucho más. De cada uno de ustedes me llevo algo distinto, una anécdota, una sonrisa, una lagrima, amor, alegria, cariño, lecciones, enseñanzas, moralejas y un millón de cosas más.
Me cuesta admitir que igual este no es un fin, sino el comienzo de una aventura distinta. 
Que no se corte hermanos, tenemos toda una vida para seguir caminando de la mano, no nos soltemos...