miércoles, 29 de febrero de 2012

Hace dos años que uno de mis tres deseos es para vos, siempre pedí que seas feliz.
¡Que injusto! Yo deseándole la felicidad mientras ella tiene ataques de locuras donde se le escapan palabras sumamente hirientes. Y así quede, saliste por esa puerta para hacer tus cosas y de repente me di cuenta que estaba llorando, que estaba completamente con las mejillas empapadas. Sé que no me quiere ni un poco, pero  ¿ Hace falta decírmelo así ? ¿ hace falta hacerme esto ?... con vos de verdad que no me lo merezco.