sábado, 20 de mayo de 2017

Acostumbrada al maltrato psicológico y al desprecio me enamore del primero que me trato un poquito bien.
Me ilusioné con una persona que no tengo ni una mínima oportunidad. Vive de fiesta en fiesta, la fama subida a la cabeza... pero no podía creer la caricia al alma que me regalo. Me sacó una sonrisa mientras un huracán se llevaba mi vida. Me enamoré de se momento. Me subió el autoestima... cómo una persona así, con la vida tan hecha, pudiendo tener a cualquiera se pudo fijar en mi?.
Pero no es para siempre. Fui solo una más. Solo fue un momento, un regalo que no se va a volver a repetir... así que ahora a tratar de entenderlo y sacarmelo de la cabeza.

jueves, 4 de mayo de 2017

Cómo odio mis impulsos y sus consecuencias... Todo sería tan distinto si no hubiera hecho ni un cuarto de esos..
Ayúdame a superar esto. Ayúdame a que no duela...
Ayúdame a que el coopere evitando ver cosas que me puedan romper el corazón.

martes, 2 de mayo de 2017

En un tiempo, medio año o quizás un año entero te va a extrañar horrores. Sos la mujer de su vida, están destinados a ser. Volverán y tendrán una relación sana. No estuvo de novio en 26 años y tuviste el privilegio de ser la primera. No va a haber otra. Vas a ser la siguiente también.
Una historia muy oscura. Mentiras de ambos lados. Plata que no me pertenece en el fondo me duele y a su vez lo tomo como una indemnización por daños. Infidelidades, mentiras, errores. El me pidió que lo quiera, lo quise y me dejó. Fue y volvió. Se volvió enfermizo. Inventé enfermedades para que me deje en paz, no lo hizo. Se me fue las mentiras de las manos, inventé un bebé y un hombre. Los maté. Volvió, se enamoró y se fue. Me dejo destrozada. No hay perdón. No tengo perdón.

viernes, 21 de abril de 2017

Estas en todas partes. En una camiseta, en un reloj, en un llavero, en un antojo de licuado, en una cucharita, en un bajón, en un rincón de la casa.
Te extraña, te piensa, te ama.
El dolor por los errores cometidos se acerca y lo atormentan. Vos, no salís de su cabeza. La necesidad de hablarte, de saber como estas, de volver a besarte, a hacerte el amor, a abrazarte renace más fuerte que nunca. Sos su vida, su alegría. La lucha con las ganas de hablarte la pierde... y cae de nuevo a tus pies.